Escultura

Bersano, Martha

Córdoba
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Nació en San Marcos Sud, Córdoba el 30 de septiembre de 1952. Escultora, dibujante y grabadora. Egresada y ex docente de la Escuela Superior de Bellas Artes Figueroa Alcorta. Posee obras emplazadas en espacios públicos y privados en la Provincia y ciudad de Córdoba. Actuó como jurado. Obtuvo varios premios en Salones Provinciales, Nacionales y Concursos Nacionales de Monumentos. En octubre de 2014 fue galardonada con el 2do. Premio en la Bienal de Arte de Salerno Italia en 2014, Primer Premio en el Concurso Provincial para el Monumento de la Fundación Córdoba Mejora en 2021. Cuenta con más de cien exposiciones individuales y colectivas, en el país, México DF, Luca y Salerno Italia, Región del Douro Portugal, Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán. Concurrió a Bienales Internacionales en Portugal, Salerno, Taiwán y en Exhibit in en 2019. Realiza Investigaciones teóricas y técnicas sobre escultura y escultores, cursos e investigaciones referidos a Filosofía y Psicología. “Bersano ha escogido el modelado, el cual le permite informar a la tierra, materia primaria con su propia impronta corporal, logrando en la percepción la superposición de lo táctil y lo visual; de ese modo los volúmenes, aún los más elaborados reclaman su naturaleza, a través de su carácter orgánico. A partir de aquí elabora un rico repertorio formal que queda integrado por la fuerte verticalidad y simetría, logrando expresar, a la vez que dualismo y ambivalencia, la unidad conquistada en la acción creadora por la síntesis de los opuestos. Los símbolos utilizados, si bien a veces refieren a la América Precolombina, podrían también pensarse como alusiones a los orígenes universales. Así ocurre con la serpiente, situada en los comienzos de los esfuerzos genésicos, y aún no plenamente despegada de la tierra, vinculada a su vientre y a la eterna regeneración. El juego entre llenos y vacíos, la simbiosis humano-animales, son, entre muchos otros, también expresiones de dualismo, que aquí nos limitamos a señalar. Le queda al espectador realizar su propia lectura, que seguramente le aportará una reflexión sobre sus propios vestigios, y los orígenes de todo lo creado”. (Marcelo Nusenovich, 1994).